Se trata de esmaltes sintéticos de base solvente, los valores críticos se encontraron en los colores bermellón y amarillo, de marcas que se venden en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires. Los datos fueron hallados tras el último análisis realizado por la ONG socioambiental, que lleva años trabajando en el tema. Una vez más llamaron la atención frente al riesgo que esto representa para la salud -especialmente en niños y niñas- y el ambiente, recordando que en Argentina está vigente una Resolución del Ministerio de Salud que regula los niveles permitidos.

Taller Ecologista llevó adelante la cuarta ronda de análisis de pinturas tipo esmalte sintético de uso hogareño, con la finalidad de verificar si el país está libre de la producción de pinturas con plomo.

El trabajo de investigación tuvo lugar en diciembre de 2025, y los resultados revelaron que dos de las ocho muestras tenían concentraciones que superaban ampliamente el límite permitido, que es 600 partes por millón, según lo establecido en la resolución Nº 7/2009 del Ministerio de Salud. Por un lado el color bermellón mostró 15361 partes por millón; por otro, el amarillo expuso 10700 partes por millón.

La resolución Nº 7/2009 del Ministerio de Salud está vigente en todo el país desde el año 2010, prohíbe la fabricación e importación para uso de pinturas, lacas y barnices que contengan más de 0.06% de plomo en la porción no volátil de la pintura (peso seco).

En esta oportunidad se analizaron 10 muestras de pinturas tipo esmalte sintético, base solvente, de marcas que se venden en la provincia de Santa Fe y la provincia de Buenos Aires y en CABA. Las muestras cuya concentración de plomo estaba por debajo de 600 ppm, fueron 8 que iban desde 0.47 ppm a 51.86 ppm. Se analizaron los colores rojo/bermellón, amarillo y verde.

El plomo es un metal tóxico que ocasiona efectos adversos tanto en la salud humana como en el ambiente. La exposición a dicho metal afecta principalmente a niños y niñas que sufren daños aún en presencia de cantidades más pequeñas que los adultos. Los daños en la salud son en general irreversibles y su impacto puede perdurar a lo largo de toda la vida. No hay ningún nivel seguro de exposición al plomo.

Dentro de las acciones en torno a este análisis, la ONG envió la información con los resultados a instituciones del Estado, órganos de contralor y decisores políticos, tal como lo ha realizado en todas las oportunidades de encontrar valores por fuera de norma. Realizó también las respectivas denuncias ante los órganos competentes.

Desde el año 2013 Taller Ecologista con la colaboración de la red IPEN, realiza el seguimiento de estos productos de uso hogareño que representan un potencial de contaminación con plomo, especialmente en los niños y niñas.

Recomendaciones inmediatas

Dentro de las acciones posibles, la ONG socioambiental recomendó la elaboración de un reglamento que prohíba la fabricación, importación, exportación, distribución, venta y uso de pinturas con concentraciones totales de plomo superiores a 90 ppm, límite considerado el estándar más restrictivo del mundo.

En paralelo, sugirió que se exija a las compañías de pinturas la exhibición en las etiquetas de las latas suficiente información sobre ingredientes dañinos tales como los solventes, al igual que advertencias acerca de los posibles riesgos del polvo contaminado con plomo generado por cambios o desgastes de superficies pintadas.

Finalmente, solicitó que las fábricas de pinturas que todavía producen productos con plomo discontinúen prontamente el uso de compuestos con dicho metal en las fórmulas de pinturas y un mayor control por parte de los organismos respectivos.