Rosario es una ciudad ribereña con muy pocos accesos libres y gratuitos al río. Lejos de revertir esta situación, el patrimonio público está hoy bajo amenaza: estamos en riesgo de perder una hectárea más de costa pública. El 28 de abril, la Municipalidad de Rosario anunció su intención de transformar el paisaje natural ribereño en un parque acuático artificial. Se trata de un proyecto de acceso privado que reemplazará el entorno natural por estructuras plásticas de uso arancelado.

El sector afectado es la zona conocida como “La Rambla”. La intervención se extiende desde el ingreso sur de La Florida (calle Ricardo Núñez) hasta la calle Vieytes. La obra supone la privatización de casi 300 metros de frente ribereño, una cifra alarmante considerando que actualmente solo disponemos de aproximadamente 900 metros de playa pública.

El destino de los fondos aún no se dio a conocer. Sin embargo, funcionarios públicos municipales informaron que se trata de una articulación entre la Provincia de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario. Esto implica que se utilizarán recursos públicos para financiar una obra que luego será privatizada mediante una concesión.

El miércoles 6 de mayo, vecinos y vecinas autoconvocados juntos a organizaciones deportivas, ambientalistas y barriales nos reunimos en esta zona emblemática. La convocatoria nació de la profunda preocupación por la pérdida de espacio público y el avance sobre el acceso libre al río Paraná.

Durante la asamblea, que se desarrolló de manera espontánea y armoniosa, los asistentes manifestamos una gran preocupación por la pérdida de la ‘identidad rosarina’ que este proyecto conlleva.

Es importante destacar que hoy “La Rambla”, a pesar del estado de abandono municipal y la deficiente conexión con las líneas de transporte urbano, sigue siendo un espacio vital. Es utilizado diariamente para actividades recreativas, deportivas y de subsistencia, como es el caso de los pescadores.

Parece que el señor intendente Pablo Javkin y sus funcionarios desconocen que allí, durante todo el año, la ciudadanía disfruta del río. Todos los días hay vecinos compartiendo un mate, deportistas practicando tenis de playa o beach voley, y entusiastas del windsurf, kitesurf, kayak y natación accediendo al agua. Es un punto de encuentro y esparcimiento fundamental para Rosario.

Además, es el único sector de la costa donde los pescadores de Rosario aún pueden acceder libremente. Resulta inaceptable que en una ciudad que se pretende ‘de cara al río’ no se respeten ni se pongan en valor los hábitos y la cultura de las comunidades ribereñas.

No consideramos justo, ni estéticamente superador, que se reemplace nuestra única playa libre por un complejo artificial de plástico. Nuestra prioridad es la defensa de la naturaleza: los árboles que habitan la costa hace años y el paisaje natural que ofrece la orilla del Paraná.

Mientras en las principales ciudades del mundo se trabaja para recuperar las riberas naturales y se jerarquiza a los pescadores como un patrimonio cultural admirado por el turismo, en Rosario se pretende el camino inverso. Es un contrasentido absoluto: lo que a nivel global se protege y se pone en valor como espacio de integración, con este proyecto se intenta invisibilizar y marginar para privilegiar un negocio privado. Privatizar este sector no es progreso; es darle la espalda a nuestra propia historia y negar el derecho al paisaje a quienes habitan, disfrutan y trabajan en el río.

Exigimos al intendente Pablo Javkin y, fundamentalmente, a los integrantes del Concejo Municipal que NO aprueben la ejecución de este proyecto. Esta obra privatiza y altera drásticamente la identidad de Rosario al eliminar un acceso público, libre y gratuito al río. A todos ellos les pedimos:

1. Participación ciudadana real: Exigimos una instancia de debate público, acceso a la información antes de cualquier decisión. No aceptamos proyectos cerrados sin consulta previa a la comunidad afectada.

2. Reubicación del proyecto: Aclaramos que no nos oponemos a la creación de un parque acuático, pero exigimos que sea reubicado en otro sector de la ciudad que no implique la pérdida de costa pública ni la destrucción del paisaje natural de la ribera.

3. Puesta en valor de “La Rambla”: Solicitamos una mejora integral del espacio actual que garantice un entorno abierto, accesible y seguro. Las obras deben priorizar la accesibilidad peatonal, la iluminación y un vínculo directo y gratuito con el agua.

4. Reconocimiento a la cultura ribereña: Exigimos que se proteja la actividad de los pescadores históricos, garantizando su permanencia, el acceso al río y condiciones dignas para su trabajo, como parte fundamental de nuestra identidad.

5. Protección del entorno natural: Priorizar la mínima afectación del paisaje y la infraestructura existente. Queremos un espacio público inclusivo y apropiable por la comunidad, que fomente el turismo respetando los usos tradicionales y la naturaleza del río Paraná.

Rosario, 8 de mayo de 2026

Apoyan:

Vecinos Autoconvocados; Pescadores de la zona; Red Cossettini; Vecinal La Florida; Asociación de Kayak Santa Fe (AGIKS); Asociación de Kitesurf; Windsurfistas Autoconvocados; NAF Rosario (Nadadores); Multisectorial Deportes Náuticos; Escuelas de SUP del Litoral; Kayakistas Autoconvocados; Guardavidas Rosario; El Paraná No Se Toca;  Multisectorial Humedales; Taller Ecologista; Mundo Aparte; Nuestros Árboles Rosario; Corriente Ambiental Soberana; Brigada Socioambiental; Taller de Comunicación Ambiental; Colectivo Más Río Menos Basura; Grupo Ecologista Génesis; Red Ecosocialista; Vecinal El Embudo; Biblioteca J.B. Alberdi; Músicas Rosarinas Autoconvocadas; Grupo Megafón.