En el marco del Día Mundial del Agua, celebrado el 22 de marzo, organizaciones ambientalistas de la provincia de Santa Fe hicimos público un documento que pone de manifiesto la importancia estratégica de preservar los glaciares y áreas periglaciares y su rol como proveedores de agua para las cuencas hidrográficas y ecosistemas fundamentales para la vida.
A través de una carta a la Cámara de Diputados de la Nación, el colectivo de organizaciones y grupos ambientalistas de la Provincia de Santa Fe argumentamos nuestra posicionamiento contra la reforma y alerta sobre la regresividad que implicaría su sanción, puesto que debilitaría uno de los regímenes de tutela más significativo de la Argentina.
“La iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado, es, antes que nada, inconstitucional, puesto que configura el quebrantamiento del principio de no regresión consagrado en nuestra carta magna de 1994 y por el Acuerdo de Escazú, ratificado por Argentina en 2021. Los glaciares y áreas periglaciares son bienes comunes colectivos, fragilizados por el impacto del Cambio Climático que deberían, más que nunca, ser protegidos como vitales para el presente y legado para las generaciones futuras, cuestión que estaba establecida con la Ley 26.639, hoy cuestionada. El proyecto de modificación reduce su alcance, debilita sus instrumentos, subordina la ciencia a los intereses especulativos y habilita una fragmentación del estándar de tutela”, sostenemos.
Para finalizar, apelamos al conjunto de integrantes de la Cámara de Diputados de la Nación, y especialmente a quienes representan a la Provincia de Santa Fe, a rechazar de manera categórica esta reforma regresiva, que no constituye una simple modificación normativa, sino una profunda desnaturalización del sistema de presupuestos mínimos ambientales que establece el Artículo 41 de la Constitución Nacional.