Del 14 al 22 de marzo, en la Semana del Agua, se harán cientos de actividades de protesta en todos los países de Latinoamérica, reclamando por ríos libres, reparación y restauración de daños ocasionados por las grandes represas y por el agua como derecho humano y bien común.

El Día Mundial de Acción contra las Represas fue fijado en Curitiba, Brasil, en 1997, al culminar el "Primer Encuentro Internacional de Pueblos Afectados por Represas". Cada año, desde entonces, organizaciones de todo el mundo realizan actividades y movilizaciones en simultáneo para la fecha. Este año, las actividades y protestas contra las grandes represas en América Latina se realizarán durante toda la semana, hasta el 22 de marzo, instaurado como Día Mundial del Agua (1).

En su última asamblea, la Red Latinoamericana sobre Represas (Redlar) (2), exigió al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, el desmantelamiento inmediato de la represa Urrá I y, la reparación de los daños ocasionados al Río Sinú, a la cultura y formas de vida del pueblo Embera Katío, del pueblo Zenú, y a los pescadores y campesinos de la Cuenca Baja del río Sinú, consecuencia directa de la construcción y puesta en marcha de la central hidroeléctrica, así como la cancelación del proyecto Río Sinú (Urrá II) que condenaría al exterminio del Pueblo Emberá Katío del Alto Sinú.

“Los gobiernos de la región deben implementar una matriz energética sustentable que no signifique la imposición, agresión, genocidio y destrucción de las culturas y el medio ambiente, y deben priorizar una política de eficiencia energética regional”, sostuvo Elba Stancich, de Taller Ecologista (Argentina), integrante del equipo de coordinación de Redlar.

Eugenio Guido, de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (Fecon) y co-coordinador de Redlar, aseveró que “los gobiernos tienen la obligación de respetar y reconocer legalmente los procesos consultivos y plebiscitos comunitarios sobre los proyectos hidroeléctricos, como los realizados en Pacuare (Costa Rica), en Ixcán (Guatemala) y en Misiones (Argentina) por la represa de Corpus”.

Para esta Red “es fundamental que se detenga la criminalización de las luchas y protestas sociales y ambientales, así como la necesidad del esclarecimiento y la sanción penal a los autores de los asesinatos de dirigentes sociales y populares que lucharon por los derechos humanos, culturales, ambientales y territoriales de sus pueblos”, señaló Bertha Cáceres, del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), también de la coordinación de Redlar.

Finalmente, los miembros de Redlar realizaron un llamamiento a que el conjunto pleno de las sociedades y los representantes que las gobiernan, se comprometan con un modelo energético sustentable y éticamente responsable con la naturaleza y la gente.

NOTAS

(1) www.redlar.org: audios y actividades sobre el Día de Acción Internacional.
www.internationalrivers.org/en/day-of-action: información sobre acciones globales:

(2) Redlar (Red Latinoamericana contra Represas y por los Ríos, sus Comunidades y el Agua). La Red está compuesta por más de 260 miembros de organizaciones sociales, indígenas, ambientalistas, de derechos humanos, de mujeres, redes, frentes, y movimientos de 18 países de América Latina, que involucran a más de un millón de personas. Fue constituida en 1999, en San Pablo, Brasil.