La jornada “1 Día + Río – Basura” reunió a más de 150 voluntarios/as, que durante todo el día realizaron tareas de concientización a lo largo de la costanera del Río Paraná y recolectaron residuos de ambas márgenes.

Los resultados alarman: alrededor de 1000 kg de residuos, más del 70% son plásticos, material que demora cientos de años en degradarse y no es reincorporado a los ciclos naturales. Coca Cola es la empresa cuyos productos se encontraron en más abundancia, repitiéndose lo observado en la jornada realizada en 2017.

“Es urgente que las empresas se responsabilicen por los impactos ambientales de sus productos y se desarrollen políticas públicas que pongan un fuerte énfasis en la reducción de descartables y en el mayor uso de envases reutilizables”, señaló el conjunto de organizaciones a cargo de la actividad.

La jornada desarrollada el domingo 18 de noviembre, que ya había tenido lugar en 2016 y 2017, fue impulsada por 9 organizaciones e instituciones de Rosario y Villa Constitución que se unieron en pos de visibilizar la problemática que representan los residuos y su impacto, particularmente en los humedales: los ecosistemas que nos rodean, que son vitales para el mantenimiento del equilibrio ecológico, regular y depurar los caudales de agua, y son fuente de sustento de miles de personas.

Durante la mañana se visitaron 15 guarderías, clubes náuticos y algunos puntos característicos de la ciudad, como La Florida y La Fluvial. Allí se repartieron bolsas para que aquellos que salieran al río, pudieran no sólo traer su propia basura, sino también un poco más. Mientras tanto, voluntarios/as explicaban el sentido de la actividad y la problemática a quienes disfrutaban del lindo día en el río.

También se realizaron acciones concretas de limpieza en ambas márgenes del río. Se estima que se juntaron alrededor de 1000 kilogramos de residuos y se estudiaron unos 400 kg. Los resultados son alarmantes: más del 70% del peso total son plásticos y más del 90% si consideramos la cantidad de ítems, un material que demora cientos de años en degradarse, por lo que no es reincorporado a los ciclos naturales.

Estos plásticos, cuando llegan a las corrientes de agua, tienen un gran impacto en los animales que allí habitan, que en muchos casos los confunden con comida y los ingieren. Y así, no sólo perjudican la fauna, sino que también ingresan a la cadena trófica y pueden llegar hasta nuestros platos. En las últimas semanas, se dio a conocer el primer estudio científico donde se encontraron microplásticos en heces humanas.

Los objetos más abundantes fueron botellas plásticas descartables de bebidas, representando un 25% del peso total y un 40% en cantidad de ítems, convirtiendo a este producto en el residuo más importante en el total recolectado. Los siguientes objetos más abundantes fueron envoltorios plásticos, principalmente de productos alimenticios, representando el 20% de los ítems identificados.

En tercer lugar se encontró una enorme cantidad de vajilla descartable de plástico, particularmente sorbetes plásticos, así como una gran cantidad de plástico rígido y telgopor. En cuanto al telgopor es para destacar que una gran parte del mismo es imposible de sacar del río por encontrarse ya fragmentado en forma de miles de partículas.

Finalmente sorprendió la gran cantidad de latas de bebidas encontradas, en una proporción notablemente mayor que en la jornada «Más río, menos basura» realizada en 2017. “Esto es consecuencia de la decisión de las empresas de vender cada vez más sus productos en envases descartables, en vez de los retornables”, señalaron desde las organizaciones.

Estos resultados son evidencia contundente, no sólo de la urgencia de responsabilizarnos como ciudadanos y hacer una correcta disposición de nuestros residuos, sino también de tomar conciencia de la importancia de reducir el consumo de descartables. Invita también a reflexionar sobre el rol que debieran asumir las empresas, que son quienes han impuesto este modelo insustentable de producción y consumo.

Responsabilidades individuales, empresariales y del Estado

Dentro de la planificación del trabajo, las organizaciones buscaron identificar las empresas responsables de poner en el mercado los productos cuyos restos se encontraron en el río Paraná.

Dentro de la categoría envases de bebidas, que resultó ser la más importante, la empresa que comercializó la mayor parte de botellas encontradas es Coca Cola; le siguen Produnoa (marca Secco), Danone (Levite), PepsiCo y Pritty.

Con respecto a los envoltorios plásticos, la empresa cuyos envoltorios más se encontraron en el río es Arcor. Y en relación a las latas de bebidas halladas, en su mayoría correspondían a las empresas CCU Argentina (marca Schneider, entre otras) y Quilmes. Por lejos, Coca Cola es la empresa cuyos productos más se encontraron en el río, repitiéndose lo observado en la jornada del 2017. Entre los ítems identificados de las 8 empresas mencionadas, sólo Coca Cola es responsable del 35%.

“Es urgente que estas empresas se responsabilicen por los impactos ambientales de sus productos y se desarrollen políticas públicas que pongan un fuerte énfasis en la reducción de descartables y en el mayor uso de envases reutilizables”, señalaron desde las organizaciones.

A nivel global hay un fuerte debate sobre el problema que representan los plásticos utilizados para envases y envoltorios descartables. 8 millones de toneladas de plásticos llegan anualmente a los océanos. Sin embargo, los plásticos no pueden ser asimilados por la naturaleza ni tampoco es viable reciclarlos completamente. Además, en el otro extremo, su producción dilapida recursos agotables, contribuye al cambio climático, destruye territorios y contamina las ciudades.

Respecto a la responsabilidad individual, a partir de las conversaciones de los voluntarios con gente que manifestaba a nivel personal ocuparse de sus propios residuos, las organizaciones destacaron: “es necesario como ciudadanos trascender la mirada individual centrada sólo en la higiene, para pensar en cómo nos vinculamos como sociedad con nuestro entorno, y empezar realmente a cuestionar el consumo de tantos artículos descartables”.

También se constató la escasa información con que cuenta la ciudadanía en cuanto a las modalidades de separación existentes en la ciudad. Este es un dato que las organizaciones consideran preocupante habiendo pasado ya 10 años desde la aprobación de la ordenanza Basura Cero.

El conjunto de organizaciones participantes espera que esta jornada sea una nueva oportunidad para que más personas tomen conciencia de la situación y se sumen al debate sobre las estrategias requeridas para que jornadas como ésta, dejen de ser necesarias.

Organizaron:

Acuario del Río Paraná / Servicio Solidario UCEL / El Paraná NO se toca / Taller Ecologista / STS Rosario / Voluntarios Greenpeace Rosario / CRoA – Club Rosarino de Acuarismo / Isla del Sol Reserva Natural de Villa Constitución / S.O.S Life!

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